En medio de este tiempo particular que nos toca vivir, aislados y sin posibilidades de compartir en comunidad las celebraciones de nuestra fe, en el Cottolengo Femenino tenemos el enorme privilegio de contar con la celebración eucarística cotidiana.

Durante la Semana Santa hemos podido celebrar con fervor, piedad, alegría y gratitud el inmenso amor de Dios por la humanidad.

El Padre Juan, sacerdote carmelita, presidió las celebraciones de Domingo de Ramos, Jueves Santo, Viernes Santo y Vigilia Pascual.

El Domingo de Ramos se bendijeron muchos ramos para poder repartir entre funcionarios y vecinos que vivieron a retirarlos durante la jornada.

El martes de la Semana Santa, las residentes realizaron una jornada de retiro y oración, confesiones y adoración eucarística, animadas por el P. Jorge Martínez, sdb y las hermanas de la comunidad.

El Jueves Santo, luego de la celebración de la Misa, acompañamos a Jesús en la Eucaristía.

  

Después de la celebración de la Pasión del Señor  meditamos el vía crucis con la ayuda de un grupo de nuestras residentes que representó las escenas para poder rezar mejor este valioso ejercicio de piedad.

Después de la alegría de la Vigilia Pascual celebramos el gozo de Jesús resucitado compartiendo unos ricos huevos de pascua.

¡JESÚS VIVE! ¡ALELUYA! ¡SU AMOR VENCE!